viernes, mayo 15, 2026

Por alguna extraña razón...

No puedo volver a leer lo que escribía antes, siento una especie de vergüenza. Hay una incapacidad emocional de mirar atrás... no sé si es miedo disfrazado de sentirme en el mismo lugar una y otra vez o simplemente vergüenza de haber sido quien solía ser de la forma cómo pensaba y sentía...

Lo cierto es que a mi edad actual siento mucha sabiduría en mi cabeza y las responsabilidades son tan gigantes que no me queda (digo yo, prefiero pensarlo así) el tiempo de ponerme a reflexionar por estos lugares que tanto amaba.. con la misma paciencia, silencio, fluidez.

Dejé de escribir, dejé de leer... dejé de pintar... He retomado la lectura, me encantaría comprarme al menos un libro cada mes. Hay prioridades. Y, ahora soy fotógrafa :)

Mis hijos están cada vez más grandes y parece como si hubiera sido apenas ayer cuando eran chiquitos y les hacía cosquillas en mi cama si se pasaban conmigo...

El tiempo pasa tan veloz, llega el domingo y al día siguiente ya hay que madrugar, es lunes y de repente ya es viernes otra vez. Medio comienza el año escolar y ya estamos a días de que termine... luego navidad, y otro año ha transcurrido.

Busco una a una las oportunidades para crecer, tanto en lo personal, como en lo laboral. Dios ha sido bueno conmigo. Doy gracias todos los días por lo que llega a mi vida, por lo que tengo, por quien soy, por quienes tengo a mi lado. Y si, también por quienes se han ido. Porque ellos han dejado lecciones importantes.

Los amigos, los importantes, aún siguen en mi camino. Gracias por eso. Porque todavía me dan la oportunidad de compartir nuestro presente, anécdotas del pasado y los mejores deseos para su futuro

La vida se ha vuelto un corre corre constante, me gustan mucho las pausas, me gusta sonreír y hacer sonreir a las personas. Soy bastante mala para poner la mente en pausa... 

Por alguna extraña razón solo pasaba por acá. Aunque ya nada sea como antes, aunque ya nadie me lea.

Total no volveré a leer estas palabras nunca más.


jueves, julio 06, 2023

Ya no más...

Estoy harta de dar explicaciones.
Harta de repetir las mismas cosas.
Harta de responder las mismas preguntas.
Harta de tener siempre que agradar a todo el mundo.
Harta de no sentir que tengo un momento solo para mí.
Ya no quiero más situaciones que me causen conflicto.
Solo quiero estar en paz conmigo y con mis hijos, nosotros tres. Solo nosotros.

miércoles, diciembre 01, 2021

Propósito

 ¿Cuándo fue que me convertí en este tipo de persona?

¿Qué pasó conmigo? ¿En qué momento cambié tanto?

¿Dónde quedó todo lo que aprendí e incluso decía ser?

Si, nunca decir nunca...

Es hora de pararme firme de una buena vez y dar pasos seguros sin mentiras de por medio. Lo haré en cuanto salga de este mediano hoyo donde me he metido por un rato.

martes, mayo 18, 2021

Mis hijos...

 Ellos van creciendo. Día a día, y el tiempo pasa tan rápido que es como un día despertar y verlos ya emprender pequeños vuelos en ciertas cosas... solos.

Puedo muchas veces ser o aparentar ser una mamá dura... pero en el fondo me derriten. 

martes, abril 13, 2021

Desorden

Un portazo, detrás de otro portazo...

Una sola constante que no puede ser.

Y todavía no he podido elegir un camino... Debo definir lo que quiero y no solamente lo que no quiero repetir.

lunes, abril 12, 2021

Pensamientos que dan vueltas en la cabeza

 Parece que algunos genios nacieron para estar solos. 

Que su genialidad no les permite amar y su ego no deja que sean amados de una buena vez.

Creo que es mejor conocer a ciertos genios únicamente de lejos. Admirarlos así, no saber de su parte "humana" tan fría y lejana... 

martes, febrero 23, 2021

Reflexiones sobre un caballito de metal

Él no la quiso lo suficiente como para dejar de lado el machismo con el que fue criado y desear con toda el alma ser parte de algo nuevo que pudieron haber construído juntos. No dejó que le nacieran las ganas de "hacer"

Ella no lo quiso lo suficiente como para seguir esperando que algo pasara.

Ellos no se conocían lo suficiente como para darse cuenta de que en realidad las cosas se podían haber hecho de otra manera.

De cualquier modo los años pasaron, y, al menos ella, sabe perfectamente lo que no quiere, ha crecido y se ha descomplicado tanto que ni ella se reconoce.

¿Y él? Pues ella tampoco lo reconoció más.